Hoy una receta de las nuestras, fácil, sana, barata y deliciosa, para tomar bien caliente estos dĂas tan frĂos, aquĂ en Valencia tenemos suerte, brilla el sol pero esto engaña un poco, la verdad, ves el sol y te anima... pero si a la bajada de temperaturas le sumamos la humedad de nuestros espectacular mediterráneo, da como resultado una sensaciĂłn tĂ©rmica mucho más frĂa y si le sumamos la brisa de estos dĂas... ni te cuento.
Esta receta se prepara en un momento, asĂ que no hay excusa para no tomar un rico plato de cuchara que temple nuestro cuerpo al llegar a casa, no relaje y nos haga sentir en nuestro verdadero hogar...
Ingredientes (2 Pers.)
- 2 Calabacines grandes
- 1 Cebolla blanca dulce
- 1 Patata mediana
- 1 Diente de Ajo
- 1 l. de Caldo de Verdura
- 100 ml. Leche deshidratada
- 1 Nuez de Mantequilla
- 1 Cda. de Aceite de Oliva Virgen
- Sal
- Pimienta negra
- Queso crema
- Pimenta de Cayena
- Menta fresca
PreparaciĂłn
Pelamos y picamos la cebolla y el ajo, no hace falta que sea un corte muy pequeño ya que luego vamos a triturarlo. Mientras tanto ponemos una cazuela al fuego, añadimos la mantequilla y el aceite, cuando ya esté deshecha añadimos la cebolla, el ajo y una pizca de sal, bajamos la temperatura para que no se dore la cebolla, debe quedar transparente.
Lavamos bien los calabacines, a mi me gusta mas usarlos sin pelar, los cortamos en lascas finas y lo añadimos a la cazuela, removemos bien y dejamos unos minutos mientras pelamos la patata, la cortamos finamente y la añadimos a la cazuela. Removemos todo junto unos minutos , salamos un poco, sin pasarnos de sal y añadimos el caldo de verdura y la mitad de la leche. Normalmente tengo en mi congelador algún fondo de carne, ave o verdura.
Tener nuestros propios fondos a mano, va de maravilla para muchas de nuestras elaboraciones, ya que además de mejorar las recetas, nos ayudan a ahorrar mucho tiempo... aunque si lo prefieres, siempre puedes añadir agua y algún concentrado de verduras o de ave comercial.
Tapamos y subimos un poco el fuego, a los veinte minutos aproximadamente, cuando esté todo cocido, apartamos del fuego y sacamos un poco de caldo de la olla, de esta forma controlaremos mejor el espesor y textura de nuestra crema.
Trituramos bien la verdura y si nos ha quedado espesa, añadimos caldo o leche hasta dejarla a nuestro gusto, rectificamos de sal si lo necesita.
A la hora de servir bien caliente, añadimos una cucharada bien frĂa de queso crema y en este momento podemos añadir el puntito picante a gusto del consumidor, pimienta negra o pimienta de cayena y una hojita de menta para refrescar... esto a tu gusto.













